DEVOCIONAL XIMENA DE CAMACARO

“Una correcta actitud" Todos nos preocupamos por las luchas que tenemos que enfrentar en nuestro diario vivir, pero la real preo...

viernes, 20 de junio de 2014

Escuchando el informe de Dios en las pruebas.

El título de este artículo es más que el nombre de un tema de reflexión; más bien tiene que ver con una experiencia real y dolorosa en medio de una lucha contra una enfermedad tan destructiva como el cáncer. Una enfermedad que entendí no respeta a nadie, ataca a niños, jóvenes, adultos o ancianos. Una enfermedad que no conoce religión, posición económica, raza, simplemente llega y su propósito es destruir no sólo la salud sino la fe, las finanzas, la familia, todo.

Cuando somos diagnosticados por cualquier enfermedad, son tantas las cosas que llegan a nuestra mente y corazón como: ¡Será que voy a salir de esta prueba! ¡Será que tendré una cura! ¡Será que Dios me escucha! ¡Tendré una nueva oportunidad! Son tantas las emociones negativas a las que nos enfrentamos cuando estamos enfermos, y aunque son emociones normales tenemos que sobreponernos a ellas.

Muchos piensan que por tener una buena relación con Dios no vamos a ser procesados, pero como dije las pruebas no conocen religión. Lo importante es: ¿Cómo respondemos ante esta situación? Te frustras, enojas o te das por vencido. Y todas las reacciones que tenemos están muy conectadas a lo que escuchamos a diario. La pregunta es: ¿A quién escuchas cuando estás pasando por un dolor?  Escuchas lo que dice el internet, las noticias, los médicos, amigos, otro enfermo o escuchas a Dios.

Fue así como en la lucha contra el cáncer mi esposo y yo aprendimos a ESCUCHAR EL INFORME DE DIOS en esos terribles momentos. Teníamos que decidir si escuchar a los médicos, que decían que tenia un cáncer invasor en un estadio avanzado, o escuchar el informe de Dios que dice: "QUE JESUCRISTO SE LLEVÓ A LA CRUZ TODAS LAS ENFERMEDADES Y GRACIAS A SUS HERIDAS FUIMOS SANADOS" Isaias 53.

Para superar esta prueba, era fundamental que cerrara mis oídos antes los informes negativos que recibía a diario, y abriera mi corazón a escuchar solamente a mi Dios. Mucha gente nos apoyó, pero necesitaba de una ayuda fundamental, la mía. Eso marcaría la diferencia en la batalla más grande que he tenido.

Para muchas personas mi fe era una locura. Cuando las personas que estaban a mi alrededor me escuchaban hablar de inmediato pensarian, está loca. Porque si, para los que no creen en Dios, nuestra fe es una locura. Pero solo una fe loca nos ayuda a creer que para Dios no hay imposibles, que vamos a superar cualquier enfermedad por difícil que sea. Se necesita de una fe sobrenatural para llamar las cosas que no son como si fueran; para caminar sobre las circunstancias, pero sobretodo para creer en el Dios sobrenatural que tenemos.

Si hoy estas pasando por una prueba de enfermedad, decide creerle a Dios, confía que en su tiempo él hará un milagro. No desmayes, sigue caminando por tu fe no importa el informe que tengas en tus manos. Solamente cree: QUE EL ÚLTIMO INFORME SOBRE TU VIDA, LO TIENE DIOS.

Ximena de Camacaro. "Escuchando El Informe de Dios".

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